Después de meses de calzado cerrado, el pie acumula durezas y la cutícula crece sin control. Antes de la primera sandalia, una pedicura completa marca la diferencia.
Qué incluye la pedicura spa
- Baño de pies templado con sales.
- Corte y limado con la forma recta que evita uñas encarnadas.
- Retirada de durezas y exfoliación.
- Masaje con crema hidratante.
- Color tradicional o semipermanente.
¿Cada cuánto?
En verano, cada cuatro o cinco semanas. La semipermanente en el pie dura más que en la mano porque la uña crece más despacio.
Si tienes diabetes o problemas de circulación, cuéntanoslo al reservar: adaptamos el servicio y, si hace falta, te recomendamos pasar antes por el podólogo.